miércoles, 27 de enero de 2010

Prólogos


T.S. Elliot comienza así su prólogo a 'El bosque de la noche' de Djuna Barnes:

"Cuando se trata de prologar un libro de orden creativo siempre me parece que los pocos libros que merecen ser presentados son precisamente aquellos que es impertinencia presentar."

No se puede decir mejor. Lamentablemente no termina aquí su prólogo (lo que lo hubiera convertido automáticamente en insuperable), el cual se alarga varias páginas dando la visión del que ha leído varias veces el libro a aquel que se dispone a descubrirlo.

Si algún partido político promete la ilegalización de los prólogos y la subvención de los epílogos tiene mi voto.

4 comentarios:

LA FORMA SENTADA dijo...

Ciertamente hubiese sido el mejor prólogo de la historia.

arrebatos dijo...

Los prólogos que merecen una lectura -el de Borges a "La invención de Morel" de Bioy Casares, por ejemplo, el de Juan Benet a "Las palmeras salvajes" de Faulkner traducido por Borges o el de Cortázar a su propia traducción de los cuentos de Poe- los leo a modo de epílogo.

Maggie dijo...

y el mio...es un buen argumento para ganárselo.

los epílogos me quitan la pena cuando un libro se acaba.

marcela dijo...

Bien dicho y votaré a los que prohiban los prólogos, los editoriales en los periódicos, los discursos parlamentarios, las declaraciones sin fin, las reuniones del G-8,G-20, del FMI, las asambleas de empresas y bancos, los consejos ejecutivos, los ejecutvos sin consejo, los directores generales, subsecretarios, ministros, asesores, ensayistas, arribistas y analistas.
En fín, a todos los listos que viven sin dar golpe, acosta de los demás.
O acaso los prologistas no hacen más que hablar de lo que no han escrito...?
Y votaré sin duda al que menos ofrezca.
Un beso y gracias por tu visita.
la idiota internacional s.l. blogspot