¿Por qué no puedo recordar su cara? Tanto tiempo para pensar aquí.¿Por qué no puedo recordar su maldita cara? Tenía tan claro que yo ganaría por fin. ¡Joder!, ¡qué asco me dio apretar su nuez! Fue como aplastar una puta cucaracha.Y ahora sólo recuerdo eso: el tacto de su nuez. Y el asqueroso sonidito al hundirse en su tráquea. Esos ridículos espasmos. Soy incapaz de recordar lo más mínimo de su rostro. Necesito recordar su expresión. ¿De qué me sirve todo esto sino? ¿Sufrió? ¡Joder!, claro que sufriría, ¿no? Pero no podría soportarlo si … si su mirada hubiese sido de desprecio ¿y si no fue una mirada de terror?. Quizás lo he olvidado por ese motivo. Daría todo con tal de que hubiera un espejo aquí. Ni que sea diminuto. No hay ninguno en toda la cárcel. Necesito ver esa cara … ¡joder! ¡verme! … Un espejo para poder romperlo. Las fotos. Me las quitaron al entrar. ¿Las habrán tirado?, a lo mejor podría pedirles que me las devolvieran. No puedo hacer nada malo con esas fotos aquí. El juez ya no las necesita. Me bastaría con esas fotos, poderlas contemplar. Creo que sólo lo maté para poder hacer fotos de su cara. Estaría todo el día mirándolas para ver la expresión de sorpresa. Sólo con éso estar aquí sería maravilloso. Sí, puede que me las entreguen. Le miraría a la cara. Desde el triunfo. Ya no respiraba. Yo sí. Ya me daría igual no tener espejos. Tenía los ojos abiertos, eso sí lo recuerdo. Pero miraba al techo. No me miraba a mí. Es igual. Al menos podría mirar las fotos a cada momento. Puedo estar aquí encerrado el tiempo que haga falta. ¿Puedo? Sí, claro que puedo. Pero así no. Esto es lo último que me imaginaba .. a lo mejor … a lo mejor tendría que haberlo pensado un poco más. Es increíble, puedo recordar detalles, todo tipo de detalles: la radio de la cocina dando las noticias, las podría repetir sin equivocarme en una palabra; los muebles. Tenías una foto de ella. Todo, absolutamente todo .. menos su maldita cara. Y ahora él está enterrado y yo encerrado... ¡Dios!, si no logro ver esa cara me volveré loco aquí. ¿Vendrá ella a verme algún día? Como antes … Necesito un espejo.
¿¿¿CÓMO ERA TU MALDITA CARA???


3 comentarios:
Estás muy noir, mon cher... Quitándole su trofeo al criminal, le condenas a la locura. ¿No es eso sadismo literario?
Ya sabes lo mucho que me gusta tu pluma.
La vie est noire ;-)
Mucho mejor tus fábulas que los fragmentos de lectura que nos ofreces; no dejan de ser parte de un todo, por consagrado que sea el autor.
Y si las etiquetas son como un mapa para moverse por el blog, lo tuyo casi es un Tom-tom. En su día no supe ver la importancia que tienen, y sudo sangre cada vez que debo localizar un post antiguo. Me pediré dos o tres lustros sabáticos para ponerle remedio......
Publicar un comentario en la entrada