sábado, 17 de marzo de 2007

Frases y fragmentos ... (XVIII)

... de lecturas más o menos recientes.


Dostoyevski Hesse Barthes


"Pues, claro, se trata de las leyes de la naturaleza o de las conclusiones de las ciencias naturales o de la matemática. Cuando, por ejemplo, te demuestran que desciendes del mono, ya no tienes por qué enfurruñarte; acéptalo enhorabuena. Cuando te demuestran que una gotita de tu propia grasa debiera ser en realidad más preciosa para ti que cien mil de tus prójimos, y que tal demostración acaba con todo eso que llaman virtudes, deberes y demás fantasías y prejuicios, acéptalo sin más, porque no cabe hacer otra cosa, ya que dos por dos es … matemática. O si no lo crees así, trata de demostrar lo contrario.
“Pero, hombre – le gritarán -, es inútil rebelarse contra ello: ¡dos por dos son cuatro! La naturaleza no le pide a usted su opinión; a ella no le importan los deseos de usted, ni si le gustan o no le gustan sus leyes. Está usted obligado a aceptarla tal cual es y, por ende, todos sus resultados. O sea, que un muro de piedra es un muro de piedra …,etc.,etc.,” pero, Dios santo, ¿qué me importan a mí las leyes de la naturaleza y la aritmética cuando, por el motivo que sea, no me gustan esas leyes ni tampoco el que dos por dos son cuatro? Ni que decir tiene que nunca podré romper ese muro de piedra a cabezazos si no tengo fuerza bastante para ello, pero nunca me resignaré ante él sólo porque sea un muro de piedra y porque no tengo fuerza bastante para derribarlo
."
Apuntes del subsuelo. F.M. Dostoyevski

"¡Ése es el maldito romanticismo de todos esos corazones puros! ¡Oh, la vileza, oh, la estupidez, oh, la insensibilidad de estas abominables almas sentimentales! (…)
'¡Y qué pocas palabras, qué pocas fueron necesarias! – pensaba yo de paso -. ¡Qué pocos cuadros idílicos necesité (y por añadidura artificiales, librescos, inventados) para alterar en un tris toda un alma humana de acuerdo con mi voluntad!
'"
Apuntes del subsuelo. F.M. Dostoyevski

"No creo que haya crítica literaria en sí ; no existe método crítico independiente de una filosofía más general; es imposible hablar de literatura sin referirse a una psicología, a una sociología, una estética o a una moral: la crítica es forzosamente parásita de una ideología más vasta. En lo que a mí concierne estoy dispuesto a reconocer toda crítica que declare la ideología sobre la cual inevitablemente se funda; aunque por eso mismo me siento obligado a cuestionar toda crítica que no tiene esa franqueza."
El grano de la voz. Roland Barthes

"Tras la experiencia psicoanalítica y del Oriente, Hesse empieza a encontrar su “camino hacia dentro”, su camino hacia el corazón del mundo y reconoce la indestructibilidad del yo más íntimo. Este “yo” comprende a la vez el fundamento del mundo y de la vida y no puede confundirse con el yo individual. En una carta de 1943 aún reconocía la realidad de este “yo”, distinto y más profundo que el personal: 'Pero existe además el otro Yo, oculto tras el primero, mezclado con él, pero inconfundible. Este segundo Yo, sublime y sagrado (el atman de los hindúes, que usted equipara a Brama), no es personal, sino nuestra parte de "Dios", de la vida, del todo, de lo impersonal y ultrapersonal. Entregarse a este Yo, seguirle, siempre vale la pena. Pero resulta difícil, porque este Yo eterno es silencioso y paciente, mientras que el otro Yo – el individual- es impaciente y ruidoso'"
Herman Hesse y su obra. José M. Carandell.

"Después de una conferencia sobre cosmología y la estructura del sistema solar, una pequeña y anciana señora se acercó a William James y le dijo que estaba equivocado si pensaba que la Tierra rotaba alrededor del Sol.
- Yo tengo una teoría mejor – dijo la anciana señora.
- ¿Y cuál es, señora? – le preguntó James cortésmente.
- Que vivimos en un trozo de tierra que está sobre la concha de una tortuga gigante.
- Si su teoría es correcta, señora, -preguntó James- ¿dónde está puesta esa tortuga?
- Es usted un hombre muy inteligente, señor James. Es una muy buena pregunta, -contestó ella- pero yo tengo la respuesta. La primera tortuga está sobre la concha de una segunda, mucho mayor.
- Pero ¿dónde está esa segunda tortuga? – insistió James pacientemente. A esto respondió la dama, triunfante:
- No siga por ahí, señor James, siempre hay una tortuga debajo
."
(Adaptado de J.R.Ross). El lenguaje. George Yule.

2 comentarios:

arrebatos dijo...

Siempre he pensado que Dostoyevski es el escritor que mejor transmite los sentimientos de sus personajes al lector. O si no el mejor, casi.
Crimen y Castigo o Los hermanos Karamazov no necesitan presentación, pero si acaso la novela que más me gustó, quizás por ser la primera que leí, fue Humillados y ofendidos.

Noesmivida dijo...

Tomo nota de esa "Humillados y ofendidos". Cierto lo que comentas de Dostoyevski, a mí me parece insuperable en general.