domingo, 22 de febrero de 2009

Frases y fragmentos ... (XLII)

... de lecturas más o menos recientes.

Anais Nin Maragall Pla
Zweig Rusiñol

"Cuando se escribe para sí mismo, nunca se es alabado, ni admirado, sino siempre corregido. Siempre corregido significa que cada vez se es mejor, mientras siempre admirado significa que cada día se es más esclavo y más ciego…"
Diario de infancia (1914-1918). Anaïs Nin.

"Oh triste destino del actor que no puede cambiar su papel porque lo conoce demasiado bien y es demasiado viejo para estudiar otro y que comprende aun demasiado tarde que ese papel no es el suyo."
Diario de adolescencia (1919-1920). Anaïs Nin.

"Creed, pues, más en nuestras palabras que en nuestros hechos. O mejor, nada queráis saber de nuestros hechos, y atended sólo a nuestras palabras; porque la palabra viene de la libertad originaria del espíritu y vuelve a ella volando por los aires encima de nosotros. Y el hecho …, ¡ay!, el hecho, no: se arrastra esclavo de mil señores. Sólo la palabra le irá libertando lentamente, o tal vez aprisa. Atended, pues, a nuestras palabras. Pero atended bien."
Artículo La estatua. Obras completas. Joan Maragall.

"En Palma, Rusiñol encontró a Gaudí. Era cuando el famoso arquitecto, brazo de cíclope como le llamó un insular, trabajaba en las obras de la catedral, que fueron tan discutidas. En aquella época era obligado, cuando te encontrabas a Gaudí, preguntarle:
-¿Cuándo cree usted que estará acabada la Sagrada Familia?
También Rusiñol le hizo la misma pregunta, y el arquitecto le contestó lo que solía responder:
- Una catedral nunca es la obra de la generación que la inicia. Los que la empezaron a construir, nunca la ven acabada. Una catedral es obra de tres o cuatro generaciones, a veces de dos o tres siglos …
- ¿Pero usted cree que dentro de dos o tres siglos todavía habrá religión?
Gaudí se quedó helado, estupefacto, mudo, como solía ocurrirle cuando alguien le hablaba despectivamente de la religión católica.
"
Santiago Rusiñol y su época. Josep Pla.

"Su obra teatral, sobre todo, fue pasada por la piedra de toque de la lectura previa. Su hija escribió:
'Cuando tenía una obra acabada nos la leía en familia. Mi madre, mi abuela y yo éramos los espectadores. Podéis imaginar con qué atención escuchábamos. A veces le decíamos: ‘Esta escena nos parece demasiado larga’. Y él, sin pensárselo dos veces, la recortaba. Todos protestábamos. ‘¡Dejadme hacer! – decía -. Al público, le gusta silbar o aplaudir. Lo que no resiste ni un momento es aburrirse. Cuando el autor nota que en la sala empiezan a moverse las sillas y la gente empieza a toser …’'
"
Santiago Rusiñol y su época. Josep Pla.

"Una de las misteriosas leyes de la vida es que descubrimos sempre tarde sus auténticos y más esenciales valores: la juventud, cuando desaparece; la salud, tan pronto como nos abandona, y la libertad, esa esencia preciosísima de nuestra alma, sólo cuando está a punto de sernos arrebatada o ya nos ha sido arrebatada."
Montaigne. Stefan Zweig.

"El escritor que cuida demasiado el estilo es que no tiene nada que decir; el que no lo cuida más le valdría no escribir"
Santiago Rusiñol.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Frases y fragmentos ... (XLI)

... de lecturas más o menos recientes.


Isadora Duncan Denis Diderot
Eugenio D´Ors Giordano Bruno

"Me dedicaba a leer todo lo que se había escrito en el mundo sobre el arte de la danza, desde los primeros egipcios hasta el día, y tomaba nota especial de todo lo que iba leyendo; pero cuando hube terminado esta tarea colosal, comprobé que los únicos maestros de baile que yo podía tener eran Juan Jacobo Rousseau “Emilio”, Walt Whitman y Nietzsche."
Mi vida. Isadora Duncan.

"Había conocido en mi vida a los más grandes artistas y a la gente más culta y triunfadora, pero ninguno de ellos era feliz, aunque algunos lo simularan. Detrás de la máscara podía adivinarse, sin mucha clarividencia, la misma angustia y el mismo padecimiento. Y es que en este mundo no existe quizá la dicha. No hay sino momentos felices."
Mi vida. Isadora Duncan.

"Así, en algunos días imaginativos, mi cerebro es como los cristales de un ventanal, por los cuales viera bellezas fantásticas, formas maravillosas y los más ricos colores. Otros días, veo sólo a través de unos cristales empañados y grises, y todo es un hacinamiento de inmundicia, llamado Vida.
Si pudiéramos penetrar en nosotros mismos y extraer los pensamientos como el buzo extrae las perlas … ¡Preciosas perlas de las ostras cerradas del silencio, en las profundidades de nuestra subconciencia!
"
Mi vida. Isadora Duncan.

"Hacer voto de pobreza es comprometerse por juramento a ser perezoso y ladrón; hacer voto de castidad es prometer a Dios la infracción constante de la más sabia y más importante de sus leyes; hacer voto de obediencia es renunciar a la inalienable prerrogativa del hombre, la libertad. Si se observan estos votos, se es un criminal, si no se observan, se es perjuro. La vida del claustro es la de un fanático o la de un hipócrita."
La religiosa. Denis Diderot.

"Yo no pienso. Luego, yo existo. Si yo pensara, ya mi existir no me parecería tan seguro"
Oceonografía del tedio. Eugenio d´Ors.

"No únicamente en el vino bermejo vive Dionisios. Vive también en el agua blanca, si ésta violentamente se agita, como en todo aquello que se vuelve dinámico en la locura de la fuerza. En el agua violenta vive también Dionisios. Una tempestad marina es una bacanal. Una cascada es una tragedia. Y el chorro de la manga que riega, una sátira."
Oceonografía del tedio. Eugenio d´Ors.

"Si yo, ilustrísimo caballero, manejase un arado, cuidara de un rebaño, cultivase un huerto y confeccionara una prenda, nadie me miraría, pocos me observarían y por poquísimos sería reprendido, y nada me costaría complacer a todo el mundo. Pero dado que soy un delineador del campo de la naturaleza, solícito en lo concerniente a los pastos del alma, un enamorado del cultivo de la mente y un Dédalo en lo que respecta a los hábitos del intelecto, ved ahora que a uno que, habiendo posado su mirada sobre mí, me amenaza; uno que, habiéndome observado, me ataca, otro que, habiéndome alcanzado, me muerde, y otro que, habiéndome capturado, me devora. No es una persona, no son unos pocos: son muchos, son casi todos."
Sobre el infinito universo y los mundos. Giordano Bruno.

sábado, 4 de octubre de 2008

La colmena

Siempre que quedaba con las amigas volvía a casa con la satisfacción de quien comprueba periódicamente su tesoro escondido y sonríe, aliviado, al confirmar que continúa en su lugar. En el fondo, sólo había una motivación que la movía a quedar con ellas cada quince días: la comparación. Tenían su edad, habían estudiado juntas, vivían en el mismo barrio … eran las personas idóneas para realizar su análisis comparativo, su chequeo periódico: sus vidas por un lado, la suya propia por el otro. Si en esa comparación ella resultaba vencedora ( al menos según su parecer, evidentemente subjetivo, pero también evidentemente con el que más de acuerdo podría estar) ¿qué más podía pedir?
Sentía que ella había escogido la pajita más larga, que un mucho de fortuna y un poco de sus propias decisiones la habían dejado en el mejor lugar posible al que podía llegar según su condición. No podía hacer más que sentirse feliz y afortunada. Pensaba en la estabilidad económica de la que carecían sus amigas; el trabajo de Alberto estaba a años luz de las sencillas, inestables y poco interesantes ocupaciones de las parejas de sus amigas (de las que tenían pareja, claro, porque Sonia, pobre, seguía sola ya entrada en los treinta … Elena no tenía dudas de quien se había quedado con la pajita más corta).

Alberto aparcó el coche en el garaje de su casa pasadas las once de la noche.Agotado, pulsó el botón de llamada al ascensor mientras pensaba en su viaje a Londres de la semana que viene; cuando se abría la puerta del ascensor tomaba la decisión de que estaría dos días más para no dejar ningún cabo suelto en el acuerdo con los japoneses.
El ascensor subía hacía el ático y Alberto, mirándose al espejo decidía que mañana dormiría veinte minutos más: nadie podría echárselo en cara teniendo en cuenta que no recuerda cuando fue la última vez que se despidió de algún compañero al marcharse de la oficina, de hecho eran las mujeres de la limpieza y el chico de seguridad de quienes se despedía diariamente.


Y su propio trabajo… Pese a que no fue la que mejor calificaciones tuvo del grupo, ella fue la primera en encontrar trabajo al acabar la carrera y, además la que fue a parar a la compañía más prestigiosa. El salario era bajo, pero no era un problema demasiado relevante teniendo en cuenta los ingresos de Alberto. La habían destinado al departamento de análisis de la mútua, cada día llegaban las cajas selladas con las muestras de sangre y orina de los empleados de alguna empresa. ¿Acaso no era una satisfacción personal el poder ayudar a los demás, poder prevenir enfermedades, gracias a los resultados de sus análisis, antes de que éstas se produzcan? Tras tres años en esa tarea, recientemente había dado un paso más: una tecnología pionera que permitía, en el análisis de muestras de heces, la detección de posibles hemorragias internas permitiendo el diagnóstico precoz del cáncer de colon. ¿Cuál de sus amigas podía tener un trabajo con tanta importancia y tanta responsabilidad como el suyo? Ninguna … sólo pensarlo era ridículo.
Sí, necesitaba aquellas reuniones quincenales como un diabético sus dosis de insulina. Apagó la luz, Alberto llegaría tarde otra vez, tendría que ser otro día cuando le dijera lo que le llevaba dando vueltas por la cabeza hace semanas: quería ser madre, debían aprovechar la suerte que habían tenido en la vida que darían a su hijo las condiciones idóneas para crecer y educarse… quizás el domingo podría decírselo. Tenía ganas de que ya fuera mañana, de volver al trabajo… a última hora habían llegado cuarenta muestras (38 varones y 2 hembras … de una compañía de servicios informáticos) que esperaban su análisis … sí, algo le decía que mañana, por fin, alguna saldría positiva.
Cuando los ojos se le cerraban, Alberto entraba silenciosamente en la casa mientras rezaba para que su mujer ya estuviera dormida.



"La mañana sube, poco a poco, trepando como un gusano
por los corazones de los hombres y de las mujeres de la
ciudad;golpeando, casi con mimo, sobre los mirares recién
despiertos, esos mirares que jamás descubren horizontes
nuevos,paisajes nuevos, nuevas decoraciones. La mañana,
esa mañana eternamente repetida, juega un poco, sin embargo,
a cambiar la faz de la ciudad, ese sepulcro, esa cucaña,
esa colmena…
¡Que Dios nos coja confesados!"
La colmena. Camilo José Cela.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Frases y fragmentos ... (XL)

... de lecturas más o menos recientes.


Ramon y Cajal Miller Soderberg


"La erudición oportuna que tanto nos seduce en ciertos amenísimos conversadores, no es, a menudo, sino el arte sutil de llevar al interlocutor al terreno de recientes lecturas."
Charlas de café. Santiago Ramón y Cajal.

"Quienes extrañan la insinceridad de la Historia, ¿escribirían la propia franca e ingenuamente? De ordinario, toda autobiografía se reduce a una colección de nenúfares recogidos en charca pestilente."
Charlas de café. Santiago Ramón y Cajal.

"Razonar y convencer, ¡qué difícil, largo y trabajoso! ¿Sugestionar? ¡Qué fácil, rápido y barato!"
Charlas de café. Santiago Ramón y Cajal.

"¡Cristo, qué feliz era!, y por primera vez en mi vida me sentía feliz con plena conciencia de mi felicidad. Es bueno ser feliz simplemente; es un poco mejor saber que se es feliz; pero comprender la felicidad y saber por qué y cómo, en qué sentido, a causa de qué sucesión de hechos o circunstancias se ha logrado tal estado, y seguir siendo feliz, feliz de serlo y saberlo, eso está más allá de la felicidad, eso es la gloria, y si se tuviera un poco de sentido común debería uno suicidarse allí mismo y acabar de una vez."
El coloso de Marusi. Henry Miller.

"Bendecimos el sol porque nos separa de él la distancia precisa que nos lo hace útil. Unos pocos millones de millas más cerca o más lejos, y nos asaríamos o helaríamos. ¿Y si con la verdad pasara como con el sol?."
Doctor Glas. Hjalmar Söderberg.

"Primer mandamiento: no comprenderás demasiado.
Pero el que comprende este mandamiento, ése ya ha comprendido demasiado
."
Doctor Glas. Hjalmar Söderberg.

"Tengo días grises y momentos negros. No soy feliz. A pesar de todo, no conozco a nadie con quien quisiera cambiarme; el corazón se me encoge al imaginar que yo pudiera ser tal o tal otro de mis conocidos. No, no quisiera ser ninguna otra persona."
Doctor Glas. Hjalmar Söderberg.

domingo, 3 de agosto de 2008

Frases y fragmentos ... (XXXIX)

... de lecturas más o menos recientes.


Ramón y Cajal González Ruano Castilla del Pino

"Hay personas, por todo extremo excelentes y respetuosas; respetarán tu mujer, tu honra, tu fama y tu dinero, todo, menos una cosa: tu tiempo."
Charlas de café. Santiago Ramón y Cajal.

"¡Mis contradicciones! ¡Ojalá fueran mayores! Ello sería indicio de juventud, flexibilidad y pujanza. Cambiamos con los años y las lecturas. Y no sólo sucesivamente, sino simultáneamente. (…) Parodiando a Descartes diría yo: 'Varío, luego existo'."
Charlas de café. Santiago Ramón y Cajal.

"Hay pocos lazos de amistad tan fuertes que no puedan ser cortados por un cabello de mujer."
Charlas de café. Santiago Ramón y Cajal.

"¿Alardeas de carecer de enemigos? Veo que te calumnias. ¿Es que nunca dijiste a nadie la verdad ni realizaste un acto de justicia?"
Charlas de café. Santiago Ramón y Cajal.

"Dice Carlyle 'que es necesario amar para conocer'. Máxima cierta cuando se trata de ciencia, arte o literatura. Pero en la amistad y en el amor fracasa a menudo. A veces nos amamos porque nos conocemos, y otras, acaso las más, nos amamos porque nos ignoramos."
Charlas de café. Santiago Ramón y Cajal.

"No creo que nadie niegue que en pocas semanas pueda amarse con una intensidad completa, e incluso recorrer y cerrar un ciclo amoroso. Y a veces nos asalta la idea de si no serán, precisamente ésos, los bellos amores, puesto que no han conocido la repetición de momentos, la peligrosa renovación de situaciones ni el cansancio de las largas agonías que hipotecan lo más hermoso de toda actualidad: el derecho al recuerdo y la devoción al mito."
Prólogo de El poder relativo. César González-Ruano.

"- La realidad, convénzase, es un invento.
- ¿Un invento? ¿De quién?
- ¿De quién va a ser? Del sujeto.
- Pero, entonces, ¿qué me dice de la memoria?
- ¡Hombre!, ahí sí que no hay duda: la memoria es reinvención
"
Diarios. Máximo Temple (pseudónimo de Carlos Castilla del Pino).

"Los antídotos son un veneno para los que no están envenenados."
El fruto de mis lecturas. (Colección de máximas y pensamientos atesorados en cincuenta años de lecturas). Joaquín Nin Tudó.

domingo, 13 de julio de 2008

Frases y fragmentos ... (XXXVIII)

... de lecturas más o menos recientes.


Montaigne Pessoa
baudelaire Gonzalez Ruano


"En una nación entera es menester escoger una docena de hombres para que juzguen de un arpende de tierra; y sin embargo lo más difícil e importante de todo, que es el juicio de nuestros actos e inclinaciones, lo dejamos a la voz del común y la turba, madre siempre de ignorancia, inconstancia e injusticia."
De la gloria. Ensayos. Michel de Montaigne.

"Pienso, en ocasiones, que quisiera cometer todos los crímenes, todos los vicios, todas las acciones bellas, nobles, grandes, beber la belleza, la verdad, el bien, de un solo trago, y dormirme después para siempre en el pacífico seno de la Nada.
Déjenme llorar
."
Diarios. Fernando Pessoa.

"Yo, Charles-Robert Anon, ser, animal, mamífero, cuadrúpedo, primate, placentario, mono, de dieciocho años de edad, soltero (con ciertas excepciones), megalómano, con rasgos dipsómanos, dégénéré supérieur, poeta, con vocación de escritor satírico, ciudadano universal, filósofo idealista, etc., etc., (para ahorrar mayores sufrimientos al lector).
En el nombre de la VERDAD, LA CIENCIA Y LA FILOSOFÍA, y no con campanas, con el libro y cirios, sino con papel, tinta y pluma,
Declaro la condena de excomunión contra todos los sacerdotes y todos los doctrinarios de todas las religiones del mundo.
Excommunicabo vos.
Sed todos malditos.
Ainsi-soit-il-
La Razón, la Verdad y la Virtud, por C.R.A.
"
Diarios. Fernando Pessoa.

"En una ocasión un notario, muy pegado a la seriedad de la vida social, descubre que el poeta les ha presentado a una queridanga como su propia mujer y que ésta ha alternado con sus amistades, su esposa y sus hijas. Busca a Baudelaire y lo reprende encolerizado. Entonces Carlos le responde:
-¡Mi querido señor!... No es usted justo. La querida de un poeta es siempre más que la esposa de un notario."

Baudelaire. César González-Ruano.

"Y tenía que encontrarla como se encuantra a las mujeres que han de arruinar nuestra vida: por casualidad, en la hora del aburrimiento, que es la hora de los grandes, estúpidos e irremediables peligros."
Baudelaire. César González-Ruano.

"No hay gloria en vencer a enemigos abyectos."
El fruto de mis lecturas. (Colección de máximas y pensamientos atesorados en cincuenta años de lecturas). Joaquín Nin Tudó.

"Valdría más no tener deseos que poder satisfacer los que se tienen."
El fruto de mis lecturas. (Colección de máximas y pensamientos atesorados en cincuenta años de lecturas). Joaquín Nin Tudó.

"Los reyes quieren ser absolutos; los nobles quieren ser independientes; los pueblos quieren ser felices."
El fruto de mis lecturas. (Colección de máximas y pensamientos atesorados en cincuenta años de lecturas). Joaquín Nin Tudó.

"La soledad es al espíritu lo que la dieta es al cuerpo."
El fruto de mis lecturas. (Colección de máximas y pensamientos atesorados en cincuenta años de lecturas). Joaquín Nin Tudó.

"La modestia afectada es aun más insoportable que la vanidad."
El fruto de mis lecturas. (Colección de máximas y pensamientos atesorados en cincuenta años de lecturas). Joaquín Nin Tudó.

domingo, 8 de junio de 2008

Frases y fragmentos ... (XXXVII)

... de lecturas más o menos recientes.

Montaigne Diderot Pessoa

"De algo sirve la desgracia, sin embargo. Lo digo porque el nacer en un siglo depravado tiene de bueno el que, por comparación con otros, uno se ve estimado como virtuoso a poca costa."
De la presunción. Ensayos. Michel de Montaigne.

"Ofreciose a un excelente arquero, condenado a muerte, perdonarle la vida si daba alguna muestra maravillosa de su destreza con el arco, pero él declinó la oferta, temeroso de que la mucha tensión de su voluntad le hiciese temblar la mano y perder, además de la existencia, la reputación."
De la presunción. Ensayos. Michel de Montaigne.

"Las leyes de la conciencia que decimos nacer de la naturaleza, nacen de la costumbre. Cada uno tiene en interna veneración las opiniones y costumbres aprobadas y aceptadas en torno suyo, y no puede desprenderse de ellas sin remordimiento ni ejecutarlas sin aplauso. Antaño, cuando los cretenses querían maldecir a alguno de los suyos, pedían a los dioses que le enviase alguna costumbre."
De la costumbre, y de cómo no debe cambiarse con facilidad una ley establecida. Ensayos. Michel de Montaigne.

"Los vicios no darían más que de vez en cuando. Los caracteres emparentados al vicio, hieren de la mañana a la noche. Por eso quizá más valga ser un insolente, que tener un aspecto insolente; el insolente de carácter, sólo insulta de vez en cuando; el insolente de aspecto, insulta sin cesar."
El sobrino de Rameau. Denis Diderot.

"La mentira que nos halaga se suele tragar glotonamente; pero la amarga verdad no se bebe más que gota a gota."
El sobrino de Rameau. Denis Diderot.

"El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que hasta finge ser dolor
El dolor que en verdad siente."

Autopsicografía. Fernando Pessoa.

domingo, 25 de mayo de 2008

Laudatio

No fue la noticia de su muerte lo que me había producido aquel estado de shock que me mantuvo aparentemente alejado de la realidad durante día y medio, no, no fue la primera llamada de su hermano, ya de madrugada, que con un hilo de voz me explicó lo del accidente; fue la segunda llamada, apenas cinco minutos después de haber colgado el teléfono con una evidente indiferencia: “Javi, te quiero pedir un último favor, ¿te importaría decir unas palabras sobre Sergio en el funeral? … en la familia estamos tan destrozados que somos incapaces de preparar nada y tu, bueno, tu eras su mejor amigo … y bueno, escribes bien y eso … ¿te importaría?”. No, cómo me iba a importar, lo haría encantado, le dije, en la que sería la primera de una inacabable lista de mentiras.

Desde entonces, con la mirada perdida, olvidando todo lo que el mundo exterior me mostraba, dedicado única y exclusivamente a mis pensamientos, le había dado vueltas y más vueltas a mis recuerdos, a mis emociones, a mis impulsos … hasta ahora, en la puerta del tanatorio fumando el último cigarro antes de entrar a la sala donde iba a empezar la ceremonia laica en honor de Sergio. “Javi, en dos minutos empezamos”, me pareció escuchar. Dos minutos. Dos minutos y no había podido llegar a una conclusión sobre la actitud que debía tomar: decir unas palabras vagas, frías y comunes para cubrir el expediente … buscar alguna de sus virtudes y exagerarla para que su familia guardara un último recuerdo emocionado … o afrontarlo con valentía y sin hipocresías y decir la verdad sobre Sergio, explicar a todos sus allegados quién era realmente ese hijo de puta que por fin se había ido al infierno.
Ahogado por estos pensamientos afronté el pasillo hasta la primera fila donde me habían guardado un lugar de preferencia. “Mira, está destrozado, era su mejor amigo”. “Pobre, tiene la mirada perdida” … escuchaba los cuchicheos de algunos de los presentes que apenas rozaban el silencio reinante…’amigo’, ni siquiera tenía claro el significado real de esa palabra.
El oficiante dijo las palabras habituales sobre lo efímero de la vida y la importancia del recuerdo por parte de los vivos para que el alma del difunto se mantenga entre nosotros … sus palabras me llegaban lejanas como si se estuvieran profiriendo desde otra sala; un pequeño codazo de su hermano me sacó temporalmente de mi aturdimiento: “Javi, ánimo … tu discurso”. Me levanté y me dirigí al pequeño atril apenas un metro alejado del ataud donde me imaginaba a Sergio expectante … “¿Estás acojonado verdad? Me crees capaz de explicarlo todo … ¿a que sí?, mira, está tu hija en primera fila, me va a escuchar atentamente…”, pese a la indecisión que me carcomía interiormente sentí una sensación de poder al subir los tres escalones que me separaban del discreto micrófono: sólo mis pisadas se escuchaban, el auditorio a mi disposición, el poder de mis palabras sobre la vida de una persona, sobre su recuerdo … podía destrozarlo, hundirlo en la ciénaga del desprecio, sin derecho a réplica.
Me aclaré la voz y dirigí una rapida ojeada a los presentes que apenas llenaban tres filas de bancos en una sala con capacidad para centenares de personas … otra mirada, esta vez hacia el ataud de Sergio al que, en mi fantasía, podía ver temblar de miedo, casi podía imaginarlo incapaz de controlar su pánico, su orina incontenida goteando entre el roble macizo … disfruté de aquella ilusión antes de empezar.
Sinceramente … he sido incapaz de preparar nada para la ceremonia de hoy. Conozco a Sergio desde los quince años, hemos compartido muchas cosas durante casi dos décadas, así que quizás sí que sea cierto que sea el más indicado para estar aquí ahora” Me detuve afrontando por última vez la gran duda que me atenazaba desde la petición de su hermano; aquel silencio y mi expresión desencajada se entendieron como signo de dolor, como incapacidad de articular palabra a causa de la pérdida de mi amigo. Algunos amagos de sollozos me llegaron desde lugares indeterminados del auditorio.
Sergio era … “, un último suspiro antes del parlamento, “ … era una persona excepcional … sincera … “, las palabras salían de mi boca de forma incontrolada, mecánica; mi cerebro me mostraba imágenes, recuerdos, sensaciones que nada tenían que ver con las palabras elogiosas, casi poéticas, que salían al exterior, … el cabrón de Sergio riendo, mientras se follaba aquella chica casi inconsciente por el alcohol ‘vamos Javito tío, no me digas que no vas a aprovechar esto!’ … “ … siempre estaba ahí cuando lo necesitabas, dispuesto a ayudarte … “, … el desgraciado de Sergio todavía con traje y corbata pateando a aquel indigente en el cajero … , “ … nunca he conocido a nadie con tanta sensibilidad, una sensibilidad ingenua, femenina, casi infantil …”, … el hijo de puta de Sergio: ‘Joder Javi, te devolveré el dinero en cuanto pueda … ¿somos colegas o no? … ya harás ese viaje en otro momento tío … tengo un negociete entre manos que me permitirá devolvértelo y darte el triple como intereses, ya sabes lo de las tías esas acojonadas del club’; “ … el terrible dolor que nos embarga se confunde con la alegría de saberle siempre en nuestro recuerdo …”.
No sé cómo terminé, sólo recuerdo los sollozos de la gente, sus abrazos en el exterior, el agradecimiento de la familia por el esfuerzo que había hecho, los ánimos de desconocidos que me creían hundido en el dolor por la pérdida … sólo Raquel sabía lo que me había pasado realmente; alejados finalmente de aquel lugar me abrazó y mirándome fijamente a los ojos me dijo: “No te tortures. Era tu papel, tu rol … el show debe continuar … ¿Acaso no eras tu quien decía lo de la vida como el gran teatro?. Eh!, lo bordaste … eres el mejor … Vamos a tomar una cerveza

miércoles, 21 de mayo de 2008

De prólogos, prefacios y demás

Fernando Pessoa rechazó una invitación a prologar las obras de su único amigo íntimo, Mário de Sá-Carneiro, con estas palabras:

He reflexionado sobre la cuestión de los prefacios o introducciones y prefiero seguir el célebre consejo del Punch a los que se van a casar: NO. Sí, prefiero que se prescinda de prefacios. No explicar es, aún, una de las principales condiciones para la imposición y la victoria. A mi modo de ver, ni siquiera las dos breves páginas que escribí [en la revista Athena] deben constituir un precomentario. Quede la obra tal como es, y sin que nada más sea.

Por su lado, Álvaro de Campos creía que

El único prefacio a una obra es el cerebro de quien la lee.

Y el también pessoano redactor del Translator´s Preface a la nonnata edición inglesa de la poesía de Alberto Caeiro dejó escrito:

Un prefacio siempre es malo, y el prefacio de un traductor es cosa positivamente inmoral.

Nota preliminar a la traducción de José Antonio Llardent de Poesía de Fernando Pessoa.

miércoles, 7 de mayo de 2008

La noche de los cristales rotos

Mientras bajaba las escaleras ya sentía que algo era diferente, que las percepciones que recibía tenían un matiz distinto a las de cada mañana: quizás más intensidad en la luz, quizás tonos más bajos en los sonidos … la duda acerca de los motivos de esos imprecisos cambios iba de la mano con la certeza de descubrirlos en cuanto saliera a la calle … y así fue.
En cuanto vi la calle descubrí un enorme manto de un blanco claro, casi transparente, que cubría el suelo por completo, los coches aparcados aparecían cubiertos totalmente por una gruesa capa del mismo color, al alzar la vista descubrí todos los balcones rebosantes de espesas capas de lo que se me antojó, en la primera ojeada, como granizo. Me quedé aturdido por la intensidad de aquella granizada, aturdimiento que se transformó en seguida en emoción, en una ilusión casi infantil por poder contemplar el paisaje gris y repetitivo de cada mañana transformado en un decorado casi mágico por efecto de un fenómeno metereológico inusual por estas latitudes.
El inicial aturdimiento y la posterior emoción dejaron paso, en cuanto pisé aquel espeso manto por primera vez, a la preocupación y, por qué no, a un más que notable temor, el que se siente ante una situación inesperada por inimaginable. Aquella pisada me devolvió una sensación que no es la que esperaba recibir, noté el suelo más duro e inestable de lo que creía, pero fue el sonido de la pisada lo que me desconcertó, sonó a crepitar de cristales, percibí aquel terreno como un grueso manto de vidrio despedazado, de quizás diez centímetros de espesor. Me agaché, intrigado, para verlo de cerca y, antes de comprobar la textura con mis manos, ya había confirmado que, efectivamente, aquello que cubría toda la calle, los coches, los balcones, y todo aquello a lo que mi vista alcanzaba eran pequeños cristales, millones de ellos, formando un paisaje tan hermoso como desconcertante.
No veía a nadie por la calle; podía escuchar el sonido de las televisiones en las casas, no entendía lo que decían pero era capaz de distinguir los inconfundibles tonos de los informativos de urgencia … los vecinos que ya habían descubierto aquel inédito amanecer atendían a las noticias que daban los medios informativos buscando una explicación que les tranquilizara.
Como no tenía televisión decidí caminar hasta la esquina, para comprobar si aquel paisaje se repetía en la plaza y en las calles adyacentes. Mientras caminaba lentamente para evitar resbalar, recordé el sonido que había escuchado aquella noche, mientras dormía, primero pensé que era el ruido del camión que descarga el contenedor de reciclaje de vidrio, como si hubiera vaciado durante la noche su contenido, pero, pese a que el sonido me había parecido muy similar no lo fue la duración, se prolongó tanto como si hubiera descargado un enorme contenedor del tamaño de toda la manzana … en aquel momento y en un estado más cercano al sueño que a la vigilia pensé que era algo relacionado con lo que estuviera soñando … ahora, al caminar sobre millones de cristales comprendí que no fue así, que aquello que había producido aquel fenómeno es lo que había generado aquel ruido tan intenso durante la noche.
Al llegar a la esquina y girar hacia la plaza, el paisaje se me apareció aun más impresionante: el ancho parque bajo una enorme alfombra casi transparente, los columpios y los toboganes cubiertos de cristales, las ramas de los cedros dobladas, apenas capaces de soportar el peso que las cubría, dejaban caer de vez en cuando cierta cantidad de cristales haciendo sonar una especie de brindis cuando llegaban al suelo. De tan aturdido como estaba con aquel espectáculo apenas reparé que había llegado junto a un anciano que, sentado en un banco (casi indemne de la tormenta de cristales debido a la protección de un árbol) escuchaba las noticias en un viejo transistor, al verme lo separó de su oreja para que pudiera escuchar lo que decían; en seguida distinguí el acento arrastrado del presidente americano, solapado por la voz aséptica, excesivamente profesional, de un traductor probablemente contratado a marchas forzadas: “ … de tranquilidad a la población. Nos encontramos ante un fenómeno metereológico inédito en la historia de la humanidad … es pronto para dar detalles, pero queremos decirles a todos ustedes que ha sido un fenómeno puntual y pasajero que ha afectado a prácticamente todo el hemisferio norte del planeta. Repito, que no podemos darles detalles aún, pero podemos afirmar que, probablemente un cometa, o ‘algo’ parecido a un cometa ha rozado las capas más altas de la atmósfera … a tal velocidad que no ha sido posible prever su llegada y, probablemente con una temperatura interior tan extremadamente baja que en su contacto con la atmósfera ha producido un efecto de cristalización instantánea provocando esta ‘tormenta’ que a todos nos ha sorprendido. Les daremos más detalles en una hora, pero, sobretodo mantengan la calma y sepan que el fenómeno ya ha pasado y no tendrá más consecuencias que las que ya se han producido. Gracias por su comprensión. Dios bend…’ .. el sonido del transistor fue bajando hasta escuchar el click de apagado. El anciano se levantó, y, mientras recogía su bastón me dijo:
- ¿Usted se cree algo de esa explicación?
- Nada – le respondí con sinceridad.
- Un cometa – sonrió – y ¡helado! … Es ridículo
Empezó a alejarse con pasos cortos que hacían crepitar los pequeños cristales aplastados.
- ¿Qué cree usted que ha pasado realmente? – le pregunté
Se paró pensando la respuesta, se giró y me dijo:
- ¿Que qué creo que ha pasado? … Yo lo que creo es que el de ahí arriba esta vez se ha enfadado de verdad … y con razón, vaya que sí … y que ha destrozado de un puñetazo la urna con la que nos protegía … ¿sabe joven?, lo sorprendente es que haya tardado tanto en hacerlo - se giró de nuevo y reinició su marcha, mientras se alejaba y hablando más para sí mismo que para mi continuó: – afortunadamente no me queda mucho tiempo para vivir lo que vendrá ahora … sí, ahora ya estamos definitivamente desprotegidos …
Sonreí mientras le veía alejarse, al cabo de un rato continué mi paseo por aquel desconcertante entorno; pensativo, le daba vueltas a lo que había escuchado, vistas las dos opciones que se me proponían, concluí que la mejor alternativa era creer en que realmente continuaba en mi sueño.

jueves, 10 de abril de 2008

Frases y fragmentos ... (XXXVI)

... de lecturas más o menos recientes.

Coetzee Perez Andujar Seneca

"Yo quería hacerlo: ¿es eso verdad? Sí. No. Sí-no. La palabra existe, pero nunca la han permitido en los diccionarios. Sí-No: todas las mujeres sabemos lo que quiere decir, del mismo modo que los hombres no lo entienden. '¿Va a hacerlo?' me preguntaba Vercuil, con sus ojos masculinos brillando. 'Sí-no', tendría que haberle contestado."
La edad de hierro. J.M. Coetzee.

"Alguien dijo que la primera película que se rodó fue una película política, la de la salida de los obreros de la fábrica de la familia Lumière en Lyon; pero voy a estar convencido de que ésa es más bien una película poética, lo verdaderamente político hubiera sido filmar a los obreros cuando entraban a la fábrica."
Los príncipes valientes. Javier Pérez Andújar.

"De mi tío Ginés voy a aprender que si un carnet de conducir le da independencia a la gente, el no tenerlo la hace libre."
Los príncipes valientes. Javier Pérez Andújar.

"A González Uceda un día de sincerarnos y de intercambiarnos nuestra visión del mundo le diré que, a mi juicio, todos los que viven a partir de la otra orilla del río son unos pijos, y él me contestará que para él los pijos somos todos los que tenemos padre."
Los príncipes valientes. Javier Pérez Andújar.

"Los deseos naturales se acaban; los que provienen de la falsa opinión no tienen en dónde detenerse; pues lo falso no tiene término ninguno. El camino tiene algún final para el que anda; el falso camino es inmenso. Abstente, pues, de los vanos caminos de la quimera, y cuando quieras saber si lo que buscas contiene un deseo natural o falso, considera si puede detenerse en alguna parte."
Cartas a Lucilio. Séneca.

"¡Es cosa vergonzosa decir una cosa y sentir otra!; pero ¡cuánto más vergonzoso es escribir una cosa y sentir otra!"
Cartas a Lucilio. Séneca.

"¿Crees que yo he de escribirte cuán benignamente se ha portado el invierno con nosotros, que fue templado y corto, cuán mala es la primavera; cuán fuera de lugar el frío que hace ahora, y otras majaderías, palabras de los que chismorrean? Pero yo te escribiré algo que a mí y a ti pueda aprovecharnos; mas esto, ¿qué será sino el exhortarte a una buena reflexión?"
Cartas a Lucilio. Séneca.

martes, 1 de abril de 2008

Frases y fragmentos ... (XXXV)

... de lecturas más o menos recientes.


masters seneca benedetti
savage beckett

"Y ahora, permitidme una pregunta:
Si todos los niños nacidos aquí, en Spoon River,
hubieran sido criados por el condado, en alguna granja,
y si sus padres y madres hubieran sido libres
para vivir y gozar, y cambiar de pareja si así lo querían,
¿creéis que Spoon River hubiera sido peor?"

Antología de Spoon River. Edgar Lee Masters.

"¿Y cómo va a ser el alma de un hombre
más grande que la vida que ha vivido?"

Antología de Spoon River. Edgar Lee Masters.

"Muchas de nuestras buenas facultades nos perjudican; pues la memoria despierta en nosotros la angustia del temor, la previsión, la anticipa. Nadie es desdichado tan sólo con el presente."
Cartas a Lucilio. Séneca.

"Cada existencia tiene sus vaivenes, que es como decir sus pormenores. El tiempo es como el viento, empuja y genera cambios. De pronto nos sentimos prisioneros de una circunstancia que no buscamos sino que nos buscó. Y para liberarnos de esa gayola es imprescindible pensar y sentir hacia adentro, con una suerte de taladro llamado meditación. De pormenor en pormenor vamos descubriendo el exterior y la intimidad, digamos el milímetro de universo que nos tocó en suerte. Y sólo entonces, cuando encontramos al muchacho o al vejestorio que lleva nuestro nombre, sólo entonces los pormenores suelen convertirse en pormayores."
Vivir adrede. Mario Benedetti

"Una vez en un bar, un hombre me preguntó que a qué sabían los libros, 'así, por término medio'. Se me ocurrió una respuesta inmediata, pero no quise hacer que se sintiera totalmente idiota, de modo que hice como que me lo pensaba y al cabo de un rato le contesté: 'Amigo mío, dado el abismo que separa todas tus experiencias de las mías, lo más cerca que te puedo situar de ese sabor tan único es decirte que los libros, así, por término medio, saben a lo mismo que huele el café'."
Firmin. Sam Savage

"-¿Te he atosigado yo? – dijo – No. ¿Me atosigas tú? Sí. ¿Es esto equitativo, cariñín?"
Murphy. Samuel Beckett

martes, 5 de febrero de 2008

Frases y fragmentos ... (XXXIV)

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Levi-StraussDenis DiderotAlex Grijelmo


"Cuando en 1947 regresaba en barco de los Estados Unidos, a veces conversaba en el puente de pasajeros con un director de orquesta que acababa de dar unos conciertos en Nueva York. Cierto día me dijo haber observado a lo largo de su carrera que el carácter de un músico se reconcilia a menudo con el evocado por el timbre y ejecución de su instrumento; el director debía tenerlo en cuenta si quería estar a bien con su orquesta. De este modo, añadía, fuera cual fuese el país en que se encontrara, contaba con que el oboe estuviera dolido y susceptible, el trombón, jovial y buen muchacho…"
La alfarera celosa. Claude Lévi-Strauss


"¿Habéis olvidado, quizá, que a Jacques le gusta hablar, sobre todo de él mismo, como es costumbre entre los de su condición, pues de ese modo escapan a la vulgaridad colocándose en lo alto de una tribuna, transformados de golpe en apasionantes personajes? ¿Cuál es, a vuestro entender, el motivo de que el populacho se amontone para asistir a las ejecuciones públicas? ¿la crueldad? Os equivocáis: el pueblo no es cruel; si pudieran, arrancarían de las manos del verdugo a ese desgraciado al pie de cuyo patíbulo se apretujan. Van a buscar a Grève un espectáculo que luego podrán contar al volver a su barrio."
Jacques el fatalista. Denis Diderot

"Cuando caía la noche, él mismo introducía por la puerta de la calle a mujeres de toda condición, y en las estancias abaciales tenían lugar los más exquisitos banquetes. Como Hudson confesaba, había corrompido a todas aquellas parroquianas que merecían la pena. Entre ellas había una joven pastelera que escandalizaba al barrio con su coquetería y desenfado; Hudson, que no podía visitarla en su casa, la encerró en su serrallo. Esa especie de rapto levantó las sospechas de los padres y del marido. Fueron a visitarle. Hudson les recibió con aspecto consternado. Mientras aquella pobre gente exponía el problema, sonó la campana; eran las seis de la tarde: Hudson requirió silencio, se quitó el bonete, se levantó, se persignó con gestos ampulosos y recitó con tonos dulces y místicos: ‘Angelus Domini nuntiavit Mariae...’. Al bajar por la escalera, hacia la salida, el padre y los hermanos de la pastelera, avergonzados de sus sospechas, le decían al marido: ‘Hijo, eres un bobo… ¿No te da vergüenza? ¡Cómo rezaba el Angelus! ¡Es un santo!’"
Jacques el fatalista. Denis Diderot.


"Pues hablando sinceramente, lector, creo que de ambos el peor no soy yo. ¡Cuán satisfecho estaría si pudiera protegerme de vuestro mal humor tan fácilmente como vos podéis protegeros del aburrimiento o escándalo de mi libro! Dejadme en paz, hipócritas malignos. Podéis joder como mandriles en celo; pero permitid al menos que yo utilice la palabra ‘joder’; os regalo el acto, concededme la palabra. Decís con toda tranquilidad: matar, robar, traicionar, ¡y, en cambio, sólo os atrevéis a decir ‘joder’ en voz baja! ¿Quizá lo que sucede es que cuantas menos palabras impuras pronunciéis, más os quedan en el pensamiento?"
Jacques el fatalista. Denis Diderot.


"El amor reside en el cerebro (como todos los demás sentimientos del ser humano), y hace muchos años que eso se sabe; pero el lenguaje ha trasladado la sede del amor a otro lugar: el corazón. No podía concebirse que los razonamientos y las pasiones anduvieran revueltos en un mismo lugar. El cerebro ha sido reservado por el lenguaje para las decisiones racionales; y el corazón, para las pasionales. Por eso se pueden comprender los impulsos del enamorado, porque salen (im-pulso) con la fuerza de la sangre y de los latidos, el poder de la naturaleza, y forman el pulso que nos anima. El coraje. Y por eso se disculpa todo aquello que se hace con el corazón; y, tal vez por esta influencia sublime que tienen las palabras en nuestra manera de pensar, los tribunales acceden a considerar circunstancia atenuante todo aquel comportamiento que resulta de la pasión, del impulso cardíaco, visceral, sanguíneo. Aunque su única residencia esté en la cabeza."
La seducción de las palabras. Alex Grijelmo.

viernes, 25 de enero de 2008

Frases y fragmentos ... (XXXIII)

... de lecturas más o menos recientes.

Nemirovsky Jones Gloria Fuertes

"La forma en que un hombre bebe en compañía no tiene ningún significado; pero cuando lo hace a solas revela, sin que él lo sepa, el fondo mismo de su alma. Hay un modo de hacer girar el vaso entre los dedos, una manera de inclinar la botella y mirar cómo cae el vino, de llevarse el vaso a los labios, de sobresaltarse y dejarlo bruscamente en la mesa cuando te llaman, de volver a cogerlo con una tosecilla afectada, de apurarlo cerrando los ojos, como si se bebiera olvido a tragos, que es la de un hombre intranquilo, agobiado por las preocupaciones o por un terrible problema."
El ardor de la sangre. Irène Némirovsky.

"Observaba que no era una casualidad que las tres obras maestras de todos los tiempos trataran del tema del parricidio: el 'Edipo Rey' de Sófocles, el 'Hamlet' de Shakespeare y 'Los hermanos Karamazov' de Dostoievski."
Freud. Ernest Jones.

"Cuando Freud depositó su confianza en el valor de las asociaciones libres, dijo que estaba 'siguiendo una oscura intuición'. Poseemos ahora una clave reveladora del origen de esta interesante intuición. Cierto autor, de nombre, Ludwig Börne, había escrito en 1823 un ensayo que llevaba el atrayente título de 'El arte de convertirse en escritor original en tres días'. Terminaba con las siguientes palabras: 'He aquí la receta que prometí dar. Tome hojas de papel y durante tres días sucesivos escriba, sin falsedad ni hipocresía de ninguna clase, todo lo que le venga a la cabeza. Escriba lo que opina de sí mismo, de sus mujeres, de la guerra de Turquía, de Goethe, del proceso criminal de Fonk, del Juicio Final, de todos aquellos que tienen más autoridad que usted … y cuando hayan pasado esos tres días usted quedará pasmado ante el reguero de nuevos y asombrosos pensamientos que han brotado de su mente. Este es el arte de transformarse en tres días en un escritor original.'."
Freud. Ernest Jones.

"A mi no me importa
que alguien me llore,
cuando me llegue la muerte.

Lo que necesito
es que alguien me ría
mientras me llega la vida."
Historia de Gloria. Gloria Fuertes

"Recuerdo por la noche
lo que mañana pasará,
y esto, os lo aseguro,

no es nada agradable."
Historia de Gloria. Gloria Fuertes

lunes, 24 de diciembre de 2007

Sofía

Mantenía su casa en una oscuridad casi absoluta, apenas los rayos de luz infiltrados durante el día entre las pequeñas rendijas que las persianas, siempre bajadas, habilitaban para, al menos, intuir los contornos de los escasos muebles. Esas pequeñas rendijas eran las únicas vías de comunicación con el exterior, pero de alguna forma parecía como si la luz ya las ocupara completamente, evitando que nada pudiera salir hacia fuera: ningún sonido, ningún olor, ninguna mirada.
En un rincón del comedor la mecedora repetía su ritmo incesantemente, acompasada con las viejas y castigadas baldosas que a sus pies se lamentaban en todas y cada una de sus repeticiones. Junto a ella una diminuta mesita que apenas tenía espacio suficiente para sostener un teléfono que jamás sonaba y la foto de Pablo, cuando tenía treinta y pocos años, edad en que Sofía tenía la equivocada convicción de que aún no la engañaba. En el instante en el que la cámara capturó a su difunto marido, este se llevaba, sonriente, un cigarro a la boca, mientras con la otra mano se sujetaba el sombrero; no era casualidad que cincuenta años después su viuda eligiera esa imagen y no otra para acompañarla, ese cigarro representaba para ella una imagen simbólica de su camino hacia la muerte, un cáncer de pulmón tardó apenas dos semanas en fulminarlo… treinta años y doscientos quince mil cigarros después de aquella fotografía.
- No creo que tarde mucho, amor. Siento que de esta tarde no debe pasar, siento que ya viene a buscarme.
Su voz suave, entrecortada, apenas audible, contrastaba con el sordo y constante chirriar de la mecedora en su incesante balanceo.
- ¿Sabes?, se me hace raro el que pronto vuelva a verte ... sí, ¡no te rías! … quiero decir, cuando te encuentre allí arriba o donde sea que nos encontremos de nuevo … no sé si seré capaz de reconocerte … supongo que estarás con la edad con la que te fuiste, ¿no? … sí, claro, así debe ser … yo, en cambio, tan vieja ya … no te gustaré … quizás hasta te avergüences de mí …sí, sí que lo harás … espero que consigas disimularlo bien … me dolería darme cuenta ¿sabes?.
Es difícil soportar esto. Creo que si no vienen a buscarme pronto acabaré por arrastrarme hasta la caja de la gata y comerme su comida … ¡Dios! Siento arder el estómago … me duele la cabeza de una forma insoportable.
Su debilidad la obligó a dejar de hablar, sus pensamientos parecían perder fuerza, como si las palabras hubieran empezado a abandonarla y se marcharan poco a poco de su cabeza dejándola sólo con imágenes. Sí, le quedaban formas y colores, fotografías, pero notaba que el lenguaje la abandonaba y no podía describirlas. Tembló al darse cuenta de lo que significaba, habían venido a buscarla por fin … el momento tan esperado la llenó de pánico, hubiera querido cambiar de opinión, suplicar que esperaran un poco pero ya no le quedaban fuerzas para hacerlo … sólo veía aquellas fotografías que parecía habían estado escondidas bajo las palabras y que estas, al marcharse, habían dejado al descubierto. Le vio hablando con su hermana, le vio luego gozando de su cuerpo mientras ella, como había hecho siempre, giraba la cara para que no notara las lágrimas que el dolor le producía cada vez que la penetraba, vio la cara de Pablo cuando aquel verano le pegó una bofetada que le destrozó el alma; las imágenes se sucedían como en un pase de diapositivas: el día de su boda, su propia mirada preocupada esperando en el balcón que volviera a casa, un despertar alargando los brazos para confirmar que ya se había levantado, su padre sujetándose sonriente el sombrero mientras se llevaba un cigarro a la boca… Las imágenes cesaron. Las últimas palabras en dejar su cuerpo dibujaron su último pensamiento: había muerto sin ni siquiera haber empezado a vivir.


Mujer en mecedora Paco Puig

sábado, 22 de diciembre de 2007

Frases y fragmentos ... (XXXII)

... de lecturas más o menos recientes.


Bertrand Russell Mario Benedetti
Carlos Fisas Gloria Fuertes


"El conocimiento de hechos curiosos no sólo hace menos desagradables las cosas desagradables, sino que hace más agradables las cosas agradables. Yo encuentro mejor sabor a los melocotones y a los albaricoques desde que supe que fueron cultivados inicialmente en China, en la primera época de la dinastía Han; que los rehenes chinos en poder del gran rey Kaniska los introdujeron en la India, de donde se extendieron a Persia, llegando al Imperio romano durante el siglo I de nuestra era; que la palabra 'albaricoque' se deriva de la misma fuente latina que la palabra 'precoz', porque el albaricoque madura tempranamente, y que la partícula inicial 'al' fue añadida por equivocación, a causa de una falsa etimología. Todo esto hace que el fruto tenga un sabor mucho más dulce."
Elogio de la ociosidad. Bertrand Russell.

"No es muy inteligente ni sensible y gozará despreocupadamente de la vida; vivirá sin enterarse de su insignificancia, y ésta es una variante, acaso la única posible, de la felicidad."
Quién de nosotros. Mario Benedetti.

"Alejandro Magno increpaba a un pirata que había capturado echándole en cara su profesión.
- Soy pirata – se oyó responder – porque no tengo más que un barco. Si tuviera una flota, sería un conquistador.
Alejandro le dejó en libertad."
Historias de la Historia. Carlos Fisas.

"Las conferencias deben ser como las faldas de las mujeres: suficientemente largas para contener algo y suficientemente cortas para despertar el interés."
Historias de la Historia. Carlos Fisas.

"¡La mujer y el niño
necesitan más cariño,
que leche!"
Historia de Gloria. Gloria Fuertes

viernes, 14 de diciembre de 2007

Frases y fragmentos ... (XXXI)

... de lecturas más o menos recientes

D.H. Lawrence Tzvetan Todorov
Oliverio Girondo Carlos Fisas

"Pero así son las cosas. Desde el momento en que un libro llega a ser comprendido, sabido, una vez fijada o establecida una interpretación del mismo, dicho libro está muerto. Un libro solo permanece vivo en tanto que conserva su capacidad de conmovernos, de emocionarnos de forma diferente, es decir, en tanto en cuanto nos parece diferente cada vez que volvemos a leerlo. Ante la avalancha de libros ramplones que se agotan en una única lectura, el pensamiento moderno tiende a considerar que todos los libros son iguales, que basta con leerlos una sola vez. Pero eso no es así y, poco a poco, habrá que cambiar esa forma de pensar. El verdadero disfrute de un libro consiste en leerlo y releerlo, y encontrar en él siempre algo diferente, descubrir otro significado, otro nivel de significado. Como ocurre con todo, se trata de una cuestión de valores: nos inunda tal cantidad de libros que apenas nos damos cuenta que un libro puede ser algo valioso como una joya o una hermosa pintura, algo que se puede contemplar cada vez con mayor intensidad y, cada vez también, algo de lo que extraer una experiencia más profunda."
Apocalipsis. D.H.Lawrence.

"Si hoy en día me pregunto porqué amo la literatura, la respuesta que me viene a la cabeza de forma espontánea es: porque me ayuda a vivir. Ya no le pido tanto, como en la adolescencia, que me ahorre las heridas que podría sufrir en mis encuentros con personas reales; más que excluir las experiencias vividas, me hace descubrir mundos que se sitúan en continuidad con ellas y me permiten entenderlas mejor. Más densa y más elocuente que la vida cotidiana pero no radicalmente diferente, la literatura amplía nuestro universo, nos incita a imaginar otras maneras de concebirlo y de organizarlo."
La literatura en peligro. Tzvetan Todorov

"¿Morir? ¡Señor! ¡Señor! ¡Libradnos, Señor!
¿Dormir? ¡Dormir! ¡Concedédnoslo, Señor!
"
Veinte poemas para ser leídos en el tranvía. Oliverio Girondo.


"El gran polemista católico Louis Veuillot discutía un día con un majadero que no hacía más que vanagloriarse de sus antepasados. Veuillot puso fin a la disputa diciendo:
- Yo asciendo de una familia de humildes campesinos, ¿de quién desciende usted?"
Historias de la Historia. Carlos Fisas.

"Pero es que, amigos míos, la vida ha dado muchas vueltas. En mi adolescencia, a los doce o trece años, hablábamos en voz baja, de cómo se hacen los niños. Hoy, a la misma edad, los adolescentes hablan, en voz alta, de cómo no se hacen."
Historias de la Historia. Carlos Fisas.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Entrevista Michel Houellebecq

"Para circunscribirnos a la literatura, observamos que cada vez más ciertas críticas literarias publicadas en Internet por ahí son mejores que en los periódicos de papel , cada vez más. Poque son libres y no tienen el límite del formato. Con el tiempo, esto podría cambiar la visión mediática de la literatura"

La entrevista completa, para Clarín.com: aquí.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Frases y fragmentos ... XXX

... de lecturas más o menos recientes.


Plutarco Dawkins Sagan


"Un analfabeto se dirigió a Arístides, a quien nunca había visto antes, y le pidió que escribiera el nombre Arístides en un trozo de cerámica, a fin de poder votar por el ostracismo de este. Arístides le preguntó: ‘¿Qué mal te he hecho?’. El analfabeto contestó: ‘Ninguno. Y no le conozco, pero me molesta que todos le llamen Arístides el Justo’. Sin más, Arístides escribió su propio nombre en el trozo de cerámica."
Vida de Arístides. Plutarco.

"Pienso que la candidez confiada puede ser normal y saludable en un niño, pero puede convertirse en credulidad enfermiza y censurable en un adulto. Crecer y convertirse en adulto, en el sentido más pleno de la palabra, debería incluir el cultivo de un saludable escepticismo. La predisposición a dejarse engañar puede calificarse de infantil, porque es común (y defendible) en los niños. Sospecho que su persistencia en los adultos surge del deseo (en realidad, anhelo vehemente) de las seguridades y comodidades perdidas de la niñez. Este aspecto lo describió muy bien en 1986 Isaac Asimov, el gran escritor de ciencia ficción y divulgador científico: ‘Inspecciónese cada una de las muestras de seudociencia y se encontrará una manta de seguridad, un pulgar que chupar, una falda que agarrar’(…)
En la infancia nuestra credulidad nos es muy útil. Nos ayuda a llenar nuestro cráneo, de manera extraordinariamente rápida, con la sabiduría de nuestros padres y antepasados. Pero si no crecemos para salir de ella en la plenitud del tiempo, nuestra naturaleza de oruga nos convierte en un blanco fácil para astrólogos, médiums, gurúes, evangelistas y charlatanes
."
Destejiendo el arco iris: ciencia, ilusión y el deseo de asombro. Richard Dawkins.

"Dicho sea de paso, ‘sexo’ es correcto, mientras que ‘género’ no lo es. Género es un término técnico gramatical, que se aplica a las palabras, no a los organismos. En alemán, el género de una muchacha es neutro, pero su sexo es femenino. Los lenguajes amerindios tienen típicamente dos géneros, animado e inanimado. La asociación de género con sexo en algunos grupos de lenguajes es fortuita. Resulta gracioso que el eufemismo políticamente correcto – decir género cuando uno se refiere al sexo de cada cual- sea, en consecuencia, un ejemplo de imperialismo occidental."
Destejiendo el arco iris: ciencia, ilusión y el deseo de asombro. Richard Dawkins.

"¿Cómo es que apenas ninguna de las principales religiones ha considerado la ciencia y ha llegado a la siguiente conclusión: ‘¡Esto es mejor de lo que pensábamos! El universo es mucho mayor de lo que dijeron nuestros profetas, más grandioso, más sutil, más elegante?' En vez de eso dicen: ‘¡No, no, no! Mi dios es un dios pequeño, y quiero que siga siéndolo’. Una religión, vieja o nueva, que resaltara la magnificencia del universo tal como la revela la ciencia moderna podría ser capaz de movilizar reservas de reverencia y admiración que las confesiones convencionales apenas han explotado."
Un punto azul pálido. Carl Sagan.