jueves, 11 de octubre de 2007

Pecadores

9 comentarios:

Gregorio Luri dijo...

Te copio el vídeo y te linko. ¡Magnífico!

la esfinge dijo...

Bienvenido a Tebas.
(el infierno está encantador,
esta noche)


pd: se dice que Polifemo erró porque tenía una basurita en el ojo.

seleucus dijo...

En efecto, el verbo es "hamartáno" en griego antiguo.

Sand dijo...

De otras lecturas compartidas.

"Si ella rescataba algo de esa extraña comunicación que tenían, era justamente eso: no tenía que explicarle nada." K. Mansfield

Apenas una basurita en el ojo.
"Y de repente aquel dolor intolerable en el ojo izquierdo, el lagrimeo y el mundo volviéndose turbio. Y tuerto: pues al cerrar un ojo, el otro automáticamente se entrecierra. Cuatro veces en el transcurso de menos de un año un objeto extraño agredió mi ojo izquierdo: dos veces basuritas no identificadas, una vez un grano de arena, otra una pestaña. Las cuatro veces tuve que acudir a un oftalmólogo de guardia. La última vez le pregunté al que cumple su vocación cuidando por así decirlo de nuestra visión del mundo: ¿por qué siempre el ojo izquierdo? ¿Es simple coincidencia? Respondió que no. Que por normal que sea la vista, uno de los ojos ve más que el otro y que por eso es más sensible. Lo denominó ojo director. Y éste, por ser más sensible, toma el cuerpo extraño, no lo expulsa. Quiere decir que el mejor ojo es quel que al mismo tiempo es el más poderoso y el más frágil, el que atrae problemas que, lejos de ser imaginarios, no podrían ser más reales que el dolor insoportable de una basurita que hiere y araña una de las partes más delicadas del cuerpo. Me quedé pensativa.
¿Será que esto sucede sólo con los ojos? ¿Será que la persona que más ve, por lo tanto la más potente, es la que más siente y sufre? Y la que más se desgarra con dolores tan reales como una basurita en el ojo.
Me quedé pensativa"
De Clarice Lispector."Revelación de un mundo".

El encuentro.
"Mientras ellos hablaban todo el tiempo de la nueva literatura
ella me exploraba con sus ojos.
Y cuando me levanté para marcharme
sus dedos fueron como el tejido
de una servilleta japonesa de papel". De E.Pound. "Disfraces".

noesmivida dijo...

muy interesante lo de la Lispector ... lo del pobre Polifemo (digo pobre porque sí o sí le caía la basurilla en el ojo director) no sé si erró por ese motivo, o porque, simplemente no tenía muy claro que es lo que se supone que había que acertar... eso de los acertijos de la Esfinge sólo se le daba bien a Edipo y mira como acabó.

julia dijo...

Oye, mira, te explico:
es que a la tipa le da por soltar las mismas idioteces de siempre, efecto yagué.
Y a veces uno cree que hay una conexión en lo que dice. Pero no la hay.
Ni para mí, ni para Nadie.
Una pérdida, realmente. Y bue.
(Pero que bonito es tu blog. Pasaré más seguido)

Toy folloso dijo...

No sé como empezar.
He tomado un pedazo de post tuyo y le he cambiado el final, desvirtuándolo, con toda seguridad.
Igual le ves el lado humorístico, pero si te ha molestado, mándame unas collejas por @mail.
Saludos.

Un beletrista dijo...

Sobre el vídeo... Y aún dicen que progresamos.

Anónimo dijo...

Al hermano mayor,
"La siguiente voz que habló no fue la del Teniente sino la mía. Yo tenía la boca seca. Dije que no me importaba un bledo lo que dijera la Sra. Fedder sobre Seymour. O en todo caso, lo que tuviera que decir cualquier dilettante profesional o aficionado de mierda. Dije que desde la época en que Seymour tenía diez años todo pensador summa cum laude, todo intelectual cuidador de mingitorios del país habían tenido que ver con él. Dije que quizá hubiese sido distinto si Seymour hubiera sido simplemente un pequeño charlatán asqueroso con un alto coeficiente intelectual. Dije que nunca había sido un exhibicionista. Iba a la radio todos los miércoles por la noche como si fuera a su propio entierro. Ni siquiera hablaba con uno, por el amor de dios, durante todo el viaje en autobús o en subterráneo. Dije que ni un maldito tipo, ni uno solo entre todos los patrocinadores, críticos de cuarta categoría y autores de columnas periodísticas, habían visto en él lo que realmente era. Un poeta, por el amor de dios. Lo que se dice un poeta. Aunque nunca hubiera escrito un verso, lo que Seymour podía sacar por debajo de la pata si quisiera.Ahí me detuve..."
Del amigo J.Salinger