Mostrando entradas con la etiqueta prólogos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta prólogos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de enero de 2010

Prólogos


T.S. Elliot comienza así su prólogo a 'El bosque de la noche' de Djuna Barnes:

"Cuando se trata de prologar un libro de orden creativo siempre me parece que los pocos libros que merecen ser presentados son precisamente aquellos que es impertinencia presentar."

No se puede decir mejor. Lamentablemente no termina aquí su prólogo (lo que lo hubiera convertido automáticamente en insuperable), el cual se alarga varias páginas dando la visión del que ha leído varias veces el libro a aquel que se dispone a descubrirlo.

Si algún partido político promete la ilegalización de los prólogos y la subvención de los epílogos tiene mi voto.

miércoles, 21 de mayo de 2008

De prólogos, prefacios y demás

Fernando Pessoa rechazó una invitación a prologar las obras de su único amigo íntimo, Mário de Sá-Carneiro, con estas palabras:

He reflexionado sobre la cuestión de los prefacios o introducciones y prefiero seguir el célebre consejo del Punch a los que se van a casar: NO. Sí, prefiero que se prescinda de prefacios. No explicar es, aún, una de las principales condiciones para la imposición y la victoria. A mi modo de ver, ni siquiera las dos breves páginas que escribí [en la revista Athena] deben constituir un precomentario. Quede la obra tal como es, y sin que nada más sea.

Por su lado, Álvaro de Campos creía que

El único prefacio a una obra es el cerebro de quien la lee.

Y el también pessoano redactor del Translator´s Preface a la nonnata edición inglesa de la poesía de Alberto Caeiro dejó escrito:

Un prefacio siempre es malo, y el prefacio de un traductor es cosa positivamente inmoral.

Nota preliminar a la traducción de José Antonio Llardent de Poesía de Fernando Pessoa.