... de lecturas más o menos recientes.
"LA HIJA.- ¡Todo está fuera de quicio! ¡No tienes más que ver las cuatro facultades! ... El Gobierno conservador subvenciona a las cuatro: la de Teología, la ciencia de Dios, siempre atacada y ridiculizada por la de Filosofía, que se considera la sabiduría por excelencia! Y la Medicina que siempre desacredita a la Filosofía y que no cuenta la Teología entre las ciencias sino que la llama superstición … Y allí están las cuatro en el mismo claustro que debe enseñar a los alumnos respeto - ¡por la Universidad! ¡Es un manicomio! Y ¡ay del primero que se vuelva cuerdo!."
Comedia Onírica. August Strindberg
"EL CIEGO.- Pregunté una vez a un niño por qué era el mar salado y el niño, que tenía a su padre en un barco por alta mar, me dijo que porque los marineros lloran mucho.¿Y por qué lloran tanto los marineros? … pues, me contestó, porque siempre tienen que marcharse de viaje.¡Y por eso secan siempre los pañuelos en los mástiles! … ¿Por qué lloran los hombres cuando están tristes?, le pregunté después … Porque a veces, me contestó, hay que lavarse los ojos para ver con más claridad."
Comedia Onírica. August Strindberg
"LA HIJA DE INDRA.- Y oigo sonidos que vienen de allá abajo … ¿Qué clase de seres viven allá?
LA VOZ DE INDRA .- Baja y verás … no quiero calumniar a los hijos del Creador, pero lo que oyes desde aquí es su idioma.
LA HIJA DE INDRA.- Suena como … no suena muy alegre.
LA VOZ DE INDRA.- ¡Así es! Su idioma se llama Queja. ¡Sí, sí! Los que habitan la Tierra son unas gentes insatisfechas y desagradecidas."
Comedia Onírica. August Strindberg
"SCHIWE (asombrado, hablando para sí mismo).- Si al menos pudiese comprender …qué es, en realidad, lo que tienen de extraordinario los escritores.
SIRI.-¡¡Nada!!
STRINDBERG.- Yo se lo voy a decir. Escribimos palabras. En el fondo eso es realmente extraordinario.
SCHIWE.- Realmente … ¿lo es?
STRINDBERG.-Yo pongo por escrito en un papel los sentimientos y los temores de los hombres antes de que ellos noten que los tienen. ¡Un año antes – diez años – cien años antes! Cuando ven las palabras, los sentimientos, bien documentados, se asustan y se indignan. Y no por el terrorismo que ejercen las señoras sobre nosotros. Que sería lo natural. No. ¡Se indignan contra el que lo ha escrito!¡Eso es lo que a mí me parece extraordinario!"
La noche de las tríbadas. Per Olov Enquist
"Pero ahora repito y subrayo que tanto los individuos voluntariosos como los hombres enérgicos son activos porque son estúpidos y limitados. ¿Cómo explicar esto? Pues de la manera siguiente: a consecuencia de su limitación toman por causas primarias las que sólo son secundarias aunque inmediatas y , por lo tanto, se persuaden más pronto y fácilmente que otras personas de que han hallado una base firme para sus actos y con ello se tranquilizan, cosa que, como se sabe, es lo que en realidad importa. Al fin y al cabo, para obrar se precisa ante todo que el individuo esté absolutamente seguro de sí mismo y no tenga duda alguna."
Apuntes del subsuelo. F.M. Dostoyevski
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sábado, 24 de marzo de 2007
sábado, 17 de marzo de 2007
Frases y fragmentos ... (XVIII)
... de lecturas más o menos recientes.
"Pues, claro, se trata de las leyes de la naturaleza o de las conclusiones de las ciencias naturales o de la matemática. Cuando, por ejemplo, te demuestran que desciendes del mono, ya no tienes por qué enfurruñarte; acéptalo enhorabuena. Cuando te demuestran que una gotita de tu propia grasa debiera ser en realidad más preciosa para ti que cien mil de tus prójimos, y que tal demostración acaba con todo eso que llaman virtudes, deberes y demás fantasías y prejuicios, acéptalo sin más, porque no cabe hacer otra cosa, ya que dos por dos es … matemática. O si no lo crees así, trata de demostrar lo contrario.
“Pero, hombre – le gritarán -, es inútil rebelarse contra ello: ¡dos por dos son cuatro! La naturaleza no le pide a usted su opinión; a ella no le importan los deseos de usted, ni si le gustan o no le gustan sus leyes. Está usted obligado a aceptarla tal cual es y, por ende, todos sus resultados. O sea, que un muro de piedra es un muro de piedra …,etc.,etc.,” pero, Dios santo, ¿qué me importan a mí las leyes de la naturaleza y la aritmética cuando, por el motivo que sea, no me gustan esas leyes ni tampoco el que dos por dos son cuatro? Ni que decir tiene que nunca podré romper ese muro de piedra a cabezazos si no tengo fuerza bastante para ello, pero nunca me resignaré ante él sólo porque sea un muro de piedra y porque no tengo fuerza bastante para derribarlo."
Apuntes del subsuelo. F.M. Dostoyevski
"¡Ése es el maldito romanticismo de todos esos corazones puros! ¡Oh, la vileza, oh, la estupidez, oh, la insensibilidad de estas abominables almas sentimentales! (…)
'¡Y qué pocas palabras, qué pocas fueron necesarias! – pensaba yo de paso -. ¡Qué pocos cuadros idílicos necesité (y por añadidura artificiales, librescos, inventados) para alterar en un tris toda un alma humana de acuerdo con mi voluntad!'"
Apuntes del subsuelo. F.M. Dostoyevski
"No creo que haya crítica literaria en sí ; no existe método crítico independiente de una filosofía más general; es imposible hablar de literatura sin referirse a una psicología, a una sociología, una estética o a una moral: la crítica es forzosamente parásita de una ideología más vasta. En lo que a mí concierne estoy dispuesto a reconocer toda crítica que declare la ideología sobre la cual inevitablemente se funda; aunque por eso mismo me siento obligado a cuestionar toda crítica que no tiene esa franqueza."
El grano de la voz. Roland Barthes
"Tras la experiencia psicoanalítica y del Oriente, Hesse empieza a encontrar su “camino hacia dentro”, su camino hacia el corazón del mundo y reconoce la indestructibilidad del yo más íntimo. Este “yo” comprende a la vez el fundamento del mundo y de la vida y no puede confundirse con el yo individual. En una carta de 1943 aún reconocía la realidad de este “yo”, distinto y más profundo que el personal: 'Pero existe además el otro Yo, oculto tras el primero, mezclado con él, pero inconfundible. Este segundo Yo, sublime y sagrado (el atman de los hindúes, que usted equipara a Brama), no es personal, sino nuestra parte de "Dios", de la vida, del todo, de lo impersonal y ultrapersonal. Entregarse a este Yo, seguirle, siempre vale la pena. Pero resulta difícil, porque este Yo eterno es silencioso y paciente, mientras que el otro Yo – el individual- es impaciente y ruidoso'"
Herman Hesse y su obra. José M. Carandell.
"Después de una conferencia sobre cosmología y la estructura del sistema solar, una pequeña y anciana señora se acercó a William James y le dijo que estaba equivocado si pensaba que la Tierra rotaba alrededor del Sol.
- Yo tengo una teoría mejor – dijo la anciana señora.
- ¿Y cuál es, señora? – le preguntó James cortésmente.
- Que vivimos en un trozo de tierra que está sobre la concha de una tortuga gigante.
- Si su teoría es correcta, señora, -preguntó James- ¿dónde está puesta esa tortuga?
- Es usted un hombre muy inteligente, señor James. Es una muy buena pregunta, -contestó ella- pero yo tengo la respuesta. La primera tortuga está sobre la concha de una segunda, mucho mayor.
- Pero ¿dónde está esa segunda tortuga? – insistió James pacientemente. A esto respondió la dama, triunfante:
- No siga por ahí, señor James, siempre hay una tortuga debajo."
(Adaptado de J.R.Ross). El lenguaje. George Yule.
"Pues, claro, se trata de las leyes de la naturaleza o de las conclusiones de las ciencias naturales o de la matemática. Cuando, por ejemplo, te demuestran que desciendes del mono, ya no tienes por qué enfurruñarte; acéptalo enhorabuena. Cuando te demuestran que una gotita de tu propia grasa debiera ser en realidad más preciosa para ti que cien mil de tus prójimos, y que tal demostración acaba con todo eso que llaman virtudes, deberes y demás fantasías y prejuicios, acéptalo sin más, porque no cabe hacer otra cosa, ya que dos por dos es … matemática. O si no lo crees así, trata de demostrar lo contrario.
“Pero, hombre – le gritarán -, es inútil rebelarse contra ello: ¡dos por dos son cuatro! La naturaleza no le pide a usted su opinión; a ella no le importan los deseos de usted, ni si le gustan o no le gustan sus leyes. Está usted obligado a aceptarla tal cual es y, por ende, todos sus resultados. O sea, que un muro de piedra es un muro de piedra …,etc.,etc.,” pero, Dios santo, ¿qué me importan a mí las leyes de la naturaleza y la aritmética cuando, por el motivo que sea, no me gustan esas leyes ni tampoco el que dos por dos son cuatro? Ni que decir tiene que nunca podré romper ese muro de piedra a cabezazos si no tengo fuerza bastante para ello, pero nunca me resignaré ante él sólo porque sea un muro de piedra y porque no tengo fuerza bastante para derribarlo."
Apuntes del subsuelo. F.M. Dostoyevski
"¡Ése es el maldito romanticismo de todos esos corazones puros! ¡Oh, la vileza, oh, la estupidez, oh, la insensibilidad de estas abominables almas sentimentales! (…)
'¡Y qué pocas palabras, qué pocas fueron necesarias! – pensaba yo de paso -. ¡Qué pocos cuadros idílicos necesité (y por añadidura artificiales, librescos, inventados) para alterar en un tris toda un alma humana de acuerdo con mi voluntad!'"
Apuntes del subsuelo. F.M. Dostoyevski
"No creo que haya crítica literaria en sí ; no existe método crítico independiente de una filosofía más general; es imposible hablar de literatura sin referirse a una psicología, a una sociología, una estética o a una moral: la crítica es forzosamente parásita de una ideología más vasta. En lo que a mí concierne estoy dispuesto a reconocer toda crítica que declare la ideología sobre la cual inevitablemente se funda; aunque por eso mismo me siento obligado a cuestionar toda crítica que no tiene esa franqueza."
El grano de la voz. Roland Barthes
"Tras la experiencia psicoanalítica y del Oriente, Hesse empieza a encontrar su “camino hacia dentro”, su camino hacia el corazón del mundo y reconoce la indestructibilidad del yo más íntimo. Este “yo” comprende a la vez el fundamento del mundo y de la vida y no puede confundirse con el yo individual. En una carta de 1943 aún reconocía la realidad de este “yo”, distinto y más profundo que el personal: 'Pero existe además el otro Yo, oculto tras el primero, mezclado con él, pero inconfundible. Este segundo Yo, sublime y sagrado (el atman de los hindúes, que usted equipara a Brama), no es personal, sino nuestra parte de "Dios", de la vida, del todo, de lo impersonal y ultrapersonal. Entregarse a este Yo, seguirle, siempre vale la pena. Pero resulta difícil, porque este Yo eterno es silencioso y paciente, mientras que el otro Yo – el individual- es impaciente y ruidoso'"
Herman Hesse y su obra. José M. Carandell.
"Después de una conferencia sobre cosmología y la estructura del sistema solar, una pequeña y anciana señora se acercó a William James y le dijo que estaba equivocado si pensaba que la Tierra rotaba alrededor del Sol.
- Yo tengo una teoría mejor – dijo la anciana señora.
- ¿Y cuál es, señora? – le preguntó James cortésmente.
- Que vivimos en un trozo de tierra que está sobre la concha de una tortuga gigante.
- Si su teoría es correcta, señora, -preguntó James- ¿dónde está puesta esa tortuga?
- Es usted un hombre muy inteligente, señor James. Es una muy buena pregunta, -contestó ella- pero yo tengo la respuesta. La primera tortuga está sobre la concha de una segunda, mucho mayor.
- Pero ¿dónde está esa segunda tortuga? – insistió James pacientemente. A esto respondió la dama, triunfante:
- No siga por ahí, señor James, siempre hay una tortuga debajo."
(Adaptado de J.R.Ross). El lenguaje. George Yule.
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