martes, 20 de septiembre de 2005

El joven Lovecraft

“El joven Lovecraft” es una tira cómica muy recomendable realizada por El Hombre Que Pía & Cisne Negro basada en la desconocida (hasta ahora) infancia y la juventud de H.P. Lovecraft (1890-1937)
Fresca, divertida, original y con unos personajes buenísimos (Big Joe el abusón; el Ojo de Rammenoth (y el propio Rammenoth claro); el Golem,…), incluso podemos disfrutar versiones de algunos clásicos como La isla del tesoro o Moby Dick con el “toque especial” del pequeño Lovecraft …
El único problema es que hay que esperar a los lunes a que salga la nueva tira … hasta que la presión de los fans les obligue a aumentar la producción ;-) .
Lo podéis ver en http://dreamers.com/lovecraft/



viernes, 16 de septiembre de 2005

Madame de Renal

"Cuando tenía 14 años me identificaba con Julien Sorel, cuanto tenía 20 amaba a Mathilde de la Mole; y cuando tuve 30 me dí cuenta que Madame de Renal fue una de las más maravillosas mujeres en la historia de la literatura."
Michael Dirda (crítico literario del Washington Post)

Blogeando el otro día fui a caer al excelente Apostillas y a un post acerca de personajes literarios en el que la autora hacía referencia a Rodion Romanovich (Crimen y Castigo) y al ínclito Dorian Gray. Pensé en mi personaje preferido y no tardó en venirme a la mente Madame de Renal, personaje que Stendhal (1783-1842) dio vida (nunca mejor dicho) en "El Rojo y el Negro" (1829). Es sin duda el personaje que más me ha fascinado; rica e inocente heredera que vive aburrida, casada a los 16 años con un respetable caballero alcalde de Verrieres. Para ella el amor es algo inmoral (influida por su confesor, el padre Chenal) o simplemente el tema de novelas de soñadores hasta que se encuentra de repente enamorada del atractivo y ambicioso joven tutor de sus hijos, Julien Sorel.









Alice Krieg hizo de Madame de Renal en la mini-serie para televisión Scarlet & Black (1993) con Ewan McGregor como Julien Sorel








Fragmento de El rojo y el negro (extraído de El Poder de la Palabra):

"Una o dos veces, durante aquella escena, la señora de Renal estuvo a punto de sentir algo de simpatía por la desgracia real de aquel hombre que, durante doce años, había sido su amigo. Pero las verdaderas pasiones son egoístas. Además, estaba esperando a cada instante que él le confesara haber recibido también una carta anónima el día anterior y aquella confesión no llegó.Faltaba para que la señora de Renal se sintiera completamente segura, conocer qué ideas habían podido sugerir al hombre de quien dependía su suerte. Porque, en provincias, los maridos son los dueños de la opinión. Un marido que se queja de haber sido engañado se cubre de ridículo, pero su mujer, si él no le da dinero, tendrá que trabajar de obrera a quince sueldos al día y eso, si tiene suerte, ya que las personas "decentes" sentirán escrúpulos y no querrían darle trabajo. Una odalisca, en el harén, tiene que amar al sultán a la fuerza; es todopoderoso y ella no puede quitarle su autoridad mediante toda una serie de pequeñas finezas. La venganza del amo es terrible, sangrienta, pero también militar y generosa: una puñalada acaba con todo. "

lunes, 12 de septiembre de 2005

Retratos de Dorian Gray



Oscar Wilde define originalmente a Dorian Gray como "… de una belleza extraordinaria, con sus labios escarlata y de finos trazos, los ojos francos y azules, el pelo rubio y rizado. Había algo en su rostro que inspiraba una inmediata confianza. Reunía todo el candor de la juventud unido a la ardiente pureza de todo joven. Hacía sentir que el mundo no lo había mancillado".
Y a su estado final (el de su alma antes de matarse) como "repugnante", "en los ojos expresión de astucia y en la boca el torcido gesto del hipócrita".
Todo un reto para los ilustradores que han querido plasmar las imágenes creadas por Wilde. Estos son sólo 3 excelentes ejemplos del retrato final de las innumerables versiones que se han hecho:

Ivan Albright

Stephen Alcorn


Stanislav Plutenko

miércoles, 7 de septiembre de 2005

Père Lachaise

François d´Aix de la Chaise (el padre Lachaise) fue un jesuita y confesor del rey Luis XIV al que le pertenecían los terrenos donde se encuentra el cementerio probablemente más famoso del mundo (por entonces en las afueras de París en una zona de poco valor).
Actualmente cuenta con una web espectacular que te permite hacer una visita virtual a la que sólo le falta un sonido de fondo de pisadas sobre gravilla para que la imaginación te deje casi físicamente entre sus 44 hectáreas y 5000 árboles.

Pocos lugares en el mundo existen donde se concentren tal cantidad de genios: Honoré de Balzac, Oscar Wilde, Edith Piaf, Apollinaire, Maria Callas, Jim Morrison (a quien, por cierto, el responsable del cementerio "echaría" de allí de buena gana), Marcel Proust, Frederic Chopin, Delacroix, Moliere, y un largo etcétera
Hoy por hoy es visita obligada para cualquiera de los millones de turistas que visitan París, así como el cementerio de Montmartre (donde descansan Edgar Degas, Alexandre Dumas o Emile Zola) .. qué tendrá París que hasta los cementerios son tan bellos.

Lista de la wikipedia de los cementerios más famosos del mundo.


La tumba de Oscar Wilde, inspirada en los toros alados asirios, se llena de besos grabados por sus admiradoras (y admiradores) … cuariosa paradoja para Wilde que antes de morir en París, de meningitis y en la miseria, había pasado dos años de trabajos forzados en la prisión de Reading por el "delito" de homosexualidad.

sábado, 3 de septiembre de 2005

Dos países de ciegos

"En el país de los ciegos el tuerto es el rey" es un refrán en el que se suele estar de acuerdo y que se confirma en obras como "Ensayo sobre la ceguera" de Saramago y su personaje de la mujer del doctor que no habiendo perdido la vista hace de guía y líder al resto del grupo que vive "como si hubiera caído en un mar de leche". Sin embargo, convendría matizarlo y dejarlo en "En el país de los que perdieron la vista el tuerto es el rey". Lo demuestra el genial relato de H.G. Wells "El país de los ciegos". En este caso aquel que puede ver llega a un país de generaciones y generaciones de invidentes a los que éste les parece un loco y un peligro que les intenta hacer creer ideas perversas como la infinidad del universo o la belleza del cielo o de los colores; hasta el punto de querer "curarle":

-Esas protuberancias nocivas que él llama ojos y que en los seres perfectos sólo existen para ahondar una bella depresión en la cara, las tiene Núñez tan enfermas, que la dolencia le ha penetrado hasta los sesos. Reparad en que están enormemente distendidas, tienen una doble fila de pelos y además se abren y se mueven. No es preciso añadir más para demostraros cómo su cerebro ha de estar en un estado fluctuante entre la irritación y el idiotismo, sin parar nunca en el fiel de la sensatez.
-Claro -respondió Jacob. -Para curarlo es preciso intentar una operación a la vez sencilla y radical; hay que extirparle esos dos cuerpos excitantes.
-¿Y sanará?
-Seguramente; y haremos de él un modelo de ciudadano.


Saramago y los ojos ciegos "que viendo, no ven"

miércoles, 31 de agosto de 2005

Una auténtica pesadilla

De la novela Trainspotting de Irvine Welsh. No he visto la peli pero si sale esta secuencia habrá que verla. Los visitantes a este humilde blog a quienes el "humor" escatológico no les haga la menor gracia les recomiendo que se salten el fragmento:


EL TRADICIONAL DESAYUNO DOMINICAL
Ay Dios mío, dónde cojones estoy. Dónde cojones… simplemente no reconozco esta habitación en absoluto… piensa, Davie, piensa. No parece que sea capaz de generar saliva suficiente para despegar la lengua del paladar. Qué tontolculo. Qué capullo.. qué… nunca más.
AY JODER… NO… por favor. No, no, joder, NO…
Por favor.
No dejes que esto me esté sucediendo a mí. Por favor. Seguro que no. Seguro que sí.
Sí. Me desperté en una cama extraña en una habitación extraña, cubierto de mi propia guarrada. Me había meado en la cama. Había potado en la cama. Me había cagado en la cama. Mi cabeza está dando jodidos zumbidos, y mis tripas están un tumulto nauseabundo. La cama es un asco, un jodido asco total.
Levanto la sábana inferior, y después quito la funda del edredón y las envuelvo juntas; el acerbo cóctel tóxico en medio. Está amontonado en una bola segura, sin señal alguna de goteras. Doy la vuelta al colchón para ocultar la parte húmeda, y me voy al retrete; me ducho para sacarme la mierda del pecho, muslos y culo. Ahora sé dónde estoy: en casas de la madre de Gail.
Hostia puta.

Casa de la madre de Gail. ¿Cómo llegué aquí? ¿Quién me trajo aquí? De vuelta en la habitación veo que mis ropas están cuidadosamente dobladas. Ay Cristo.
¿Quién cojones me desnudó?
Intenta volver atrás. Ahora es domingo. Ayer fue sábado. La semifinal en Hampden. Me puse en un estado que te cagas antes y después del partido. No tenemos ninguna posibilidad, pensé, nunca la tienes en Hampden contra uno de la vieja escuela, con el público y los árbitros sólidamente detrás de los clubs del establishment. Así que, en vez de cabrearme por ello, simplemente decidí pasar un buen rato y aprovechar el día. Ni marksman en Duke Street con los chicos de Leith; Tommy, Rents y sus colegas. Jodidos energúmenos. No recuerdo una puta cosa después de ese pub en Rutherglen antes del partido; la priva, la botella de vodka qye me chupé antes de encontrarnos en el pub para volver a subir al autobús para volver al pub…
Dónde entra Gail en el cuadro, no estoy muy seguro. Joder. Así que vuelvo a meterme en la cama, y el colchón y el edredón resultan fríos sin las sábanas. Algunas horas más tarde, Gail llama a la puerta. Gail y yo llevamos cinco semanas saliendo juntos pero aún no hemos tenido relaciones sexuales. Gail dijo que no quería que nuestra relación empezase sobre una base física, pues así es como sería definida principalmente a partir de entonces. Lo había leído en Cosmopolitan, y quería poner a prueba la teoría. Así que cinco semanas después, tengo un par de huevos como sandías. Probablemente haya una buena ración de leche junto al pis, la mierda y las potas.
"Cómo ibas anoche, David Mitchell", me ha dicho en tono de reproche. ¿Estaba verdaderamente enfadada o sólo jugaba a estar enfadada? Difícil de determinar. A continuación: "¿Qué ha pasado con las sábanas?" Verdaderamente enfadada.
"Eh, un pequeño accidente, Gail."
"Bueno, olvídate de eso. Ven abajo. Estamos a punto de desayunar."
Se ha marchado, y yo me he vestido perezosamente; he bajado a tientas las escaleras, deseando ser invisible. Me llevo el bulto abajo conmigo, pues quiero llevármelo a casa y lavarlo.
Los padres de Gail están sentados alrededor de la mesa de la cocina. Los sonidos y los olores de la preparación de una tradicional fritanga de desayuno dominical resultan nauseabundos. Mis tripas dan una rápida voltereta.
"Bueno, en menudo estado estaba alguien anoche", dice la madre de Gail, pero para mi alivio, bromeando y sin ira.
Yo he enrojecido de vergüenza. El señor Houston, sentado a la mesa de la cocina, ha intentado suavizarme las cosas.
"Pues oye, sienta bien darse rienda suelta de vez en cuando", ha comentado en mi apoyo.
"A éste le sentaría bien estar atado de vez en cuando", ha dicho Gail, dándose cuenta de que ha cometido un pequeño desliz cuando yo alzo las cejas hacia ella, sin que sus padres lo noten. Un poquitín de disciplina inglesa me iría perfectamente. De hecho, sería cojonudamente bueno…
"Eh, señora Houston", señalo las sábanas, en un bulto junto a mis pies en el suelo de la cocina. "He dejado un poco asquerosas las sábanas y la funda del edredón. Voy a llevármelas a casa para lavarlas. Las devolveré mañana."
"Ah, no te preocupes por eso, hijo. Las meteré en la lavadora. Tú siéntate y tómate el desayuno."
"No, pero, eh… una verdadera guarrería. Ya estoy bastante avergonzado. Me gustaría llevármelas a casa."
"Santo cielo", se ha reído el señor Houston.
"Nada de eso, tú siéntate, hijo, yo me ocuparé de ellas." La señora Houston ha cruzado el espacio que había entre nosotros y ha hecho un intento de aferrar el hatillo. La cocina era su territorio y no admitía oposición en él. Me lo he apretado contra el pecho; pero la señor Houston es rápida que te cagas y engañosamente fuerte. Ha logrado una buena presa y ha tirado en mi contra.
Las sábanas se han abierto y una acerba ducha de cagarrinas, fina vomitina alcohólica y vil pis ha chapoteado sobre el suelo. La señora Hosuton se ha quedado mortificada unos segundos, y después ha echado a correr, potando dentro del fregadero.
Manchas marrones de mierda escurridiza han manchado las gafas, cara y camisa blanca del señor Houston. Se habían diseminado por la mesa de linóleo y su comida como si hubiese hecho el guarro con una salsa aguada de las tiendas de chips. Gail llevaba un poco en su blusa amarilla.
Jesús. Joder.
"Por amor de Dios… por amor de Dios…", repetía el señor Houston mientras la señora Houston potaba y yo hacía un patético intento de devolver parte de la guarrada a las sábanas.
Gail me ha echado una mirada de aversión y asco. No puedo ver un desarrollo posterior de nuestra relación ahora. Nunca meteré en la cama a Gail. Por vez primera, eso no me molesta. Sólo quiero salir de aquí.

lunes, 29 de agosto de 2005

Michel Houellebecq

Dicen que es polémico, hasta algunos vomitan que "Houellebecq, no sólo es un escritor que dice cosas asquerosas sino que además las dice asquerosamente", son los que al leerle se han sentido mal … a lo mejor porque les estaban poniendo el dedo en la llaga.
Me parece genial su capacidad de reflejar la incapacidad de amar y del resto de consecuencias de la alienación colectiva.
Totalmente recomendables las tres novelas que he podido leerme: "Las partículas elementales", "Ampliación del campo de batalla", y "Plataforma".

Sus referencias
Baudelaire, El mejor de los mundos de Aldous Huxley, American psycho de Brett Easton Ellis, Kant, Auguste Comte, La montaña mágica de Thomas Mann, The Book of Kells y... "Pif le chien".
Su mundo
Jimi Hendrix, Neil Young, Schubert, Françoise Hardy, Leonard Cohen, Brian Wilson y les Beach Boys, David Crosby. Le ron-gengibre, los cigarrillos, Monoprix
.
(Info Houellebecquiana extraída de www.houellebecq.info/)